Una remera, un tapado, un guardapolvo: la moda argentina se cuenta sola en el Moderno
El Museo de Arte Moderno de Buenos Aires propone leer la indumentaria nacional de las últimas décadas como un archivo vivo de crisis, debates ambientales e identidades culturales, en una muestra que estará abierta hasta julio de 2027.
"La ropa habla por nosotros aunque no abramos la boca". Lo escuché esta semana en la vereda del Moderno, mientras un vecino de Recoleta esperaba el 17 para volver a casa después de visitar la muestra.
Tenía razón. Una remera, un tapado o un guardapolvo pueden leerse como documentos de su época. Esa es la idea que sostiene "Vestir mundos", la nueva exposición del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, organizada junto a la Fundación IDA (Investigación en Diseño Argentino).
La muestra abrió el 10 de septiembre y permanecerá disponible hasta el 1 de julio de 2027. Yo ya la recorrí y te cuento qué encontré.
Seis núcleos para leer la historia
Seis núcleos para leer la historia
La curaduría, a cargo de Franco Chimento y Raúl Flores, ordena el recorrido en seis núcleos temáticos. El hilo conductor es claro: los diseñadores argentinos convirtieron la restricción y la crisis en materia de trabajo.
“Son diseños que dialogan con las inquietudes de su tiempo y transforman la carencia o la dificultad en potencia.”Franco Chimento, curador
Los primeros núcleos repasan las crisis socioeconómicas de fines de los noventa y comienzos de los dos mil. La firma Trosmanchurba, de Martín Churba y Jessica Trosman, ó con fusiones textiles, quemado de plásticos y materiales descartados para redefinir la noción de sofisticación.
También se exhibe la colección "Pongamos el trabajo de moda para siempre" (2004), realizada junto a la Cooperativa La Juanita, que resignificó el guardapolvo blanco como símbolo de trabajo autogestionado. Aquel guardapolvo dejó de ser uniforme y pasó a ser bandera.
Moda, ambiente y raíces
La sostenibilidad tiene su propio lugar. El colectivo 12NA, de Mariano Breccia y Mercedes Martínez, desarma y recompone prendas de segunda mano. Juliana García Bello trabaja con ropa heredada y manteles donados. La firma Therapy Recycle and Exorcise, con base en Córdoba y Berlín, lleva el suprarreciclaje a las subculturas nocturnas, sin distinción de género ni de temporada.
- MANTO (Clara de la Torre y Diana Dai Chee Chaug) trabaja desde 1996 con hilanderas del norte argentino, en lana de oveja y pelo de llama combinadas con sastrería contemporánea.
- La salteña Roxana Liendro traslada técnicas de orfebrería, como el repujado y el cincelado, sobre textiles andinos como el barracán y el aguayo.
- Las búsquedas más recientes que integra la exposición apuntan a la biotecnología y la producción circular, con desarrollos a cargo de la diseñadora Romina.
Salí del museo con una certeza: cada prenda cuenta un pedazo de país. Por eso vale la pena tomarse el colectivo, acercarse al Moderno y mirarla de cerca. Te lo digo en serio: andá antes de julio de 2027, porque esta muestra no se vuelve a repetir.
