Virrey del Pino, 24 horas de sangre: un muerto, dos heridos y un menor a disposición de la Justicia
La Matanza vivió una jornada atravesada por dos hechos de violencia armada que dejaron un saldo fatal y reavivan el debate sobre la respuesta policial en zonas calientes del conurbano.
Una causa que lleva varios días sin avances formales atraviesa a la Justicia de La Matanza tras los dos tiroteos registrados en la localidad de Virrey del Pino, donde el jueves pasado se sucedió una seguidilla de hechos de violencia que terminaron con un joven muerto, dos hombres heridos y un menor de edad detenido. Las actuaciones quedaron en manos de la Fiscalía de Homicidios de la jurisdicción, a cargo del fiscal Diego Rulli.
El primer episodio ocurrió por la tarde, cuando dos hombres a bordo de un Volkswagen Polo azul interceptaron a un sargento de la Policía Federal Argentina con el aparente objetivo de robarle el vehículo. El suboficial se identificó como efectivo, extrajo su arma reglamentaria y disparó contra los atacantes. Uno de ellos recibió un impacto en la cabeza; el otro logró huir al volante del Polo. Una cámara de seguridad de la zona registró el momento en que la víctima, aún herida, salió despedida sobre el capó del auto.
Minutos después, un remisero fue abordado por cinco personas que lo obligaron a trasladar al herido hasta una sala de atención médica cercana a la Ruta 3, donde intervino la Unidad de Pronta Atención N° 18 de la Policía Bonaerense. Los médicos intentaron operarlo, pero murió en el quirófano. Fue identificado como Thiago Sebastián Pereyra, de 18 años, oriundo de Guernica. Su cómplice permanece prófugo a la fecha.
El fiscal Diego Rulli, de la Unidad Funcional de Instrucción de Homicidios, se hizo presente en el lugar para conducir las primeras diligencias y ordenar el levantamiento de testimonios, cámaras y vainas servidas.
El segundo tiroteo, a pocas cuadras
Esa misma noche, en el cruce de las calles Conde y Varela, efectivos de la Comisaría 3° de Virrey del Pino descubrieron a cuatro hombres que asaltaban a un jubilado de 65 años en el momento en que el hombre ingresaba a su casa en un Volkswagen Suran. La víctima opuso resistencia y fue golpeada por los atacantes.
Los delincuentes huyeron en un Renault Fluence; el patrullero inició una persecución que terminó con un choque entre ambos rodados y un tiroteo en plena vía pública. Dos de los asaltantes resultaron heridos, con impactos de bala en el abdomen y en el brazo izquierdo, y fueron derivados a un hospital de la zona. Un menor de 17 años fue detenido en el lugar. Un cuarto integrante del grupo logró escapar. En el procedimiento se secuestraron una pistola, un revólver y un arma de juguete.
El fiscal interviniente no dispuso medidas restrictivas contra los efectivos de la Bonaerense que participaron del tiroteo. La misma determinación adoptó Rulli respecto del sargento de la Federal que repelió el primer asalto, al considerar que actuó en el marco de la legítima defensa.
- Víctima fatal: Thiago Sebastián Pereyra, de 18 años, oriundo de Guernica, asesinado de un balazo en la cabeza.
- Heridos: dos hombres con impactos de bala en el abdomen y el brazo izquierdo, asistidos en un hospital zonal.
- Detenido: un joven de 17 años, a disposición de la Justicia de Menores.
- Prófugos: el cómplice de Pereyra y un cuarto integrante del grupo que atacó al jubilado.
- Secuestros: una pistola, un revólver y un arma de juguete, además de los vehículos involucrados.
A la fecha, la Justicia no logró establecer un vínculo formal entre ambos hechos ni detuvo al resto de los sospechosos. La investigación sigue abierta y Rulli aguarda el resultado de las pericias balísticas y de las cámaras de seguridad para definir las imputaciones. El Código Penal prevé penas de entre 10 y 25 años de prisión para los autores de robos agravados por el uso de armas, además de la posibilidad de que el menor sea juzgado bajo el régimen penal juvenil si se confirma su participación en el asalto.
