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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Vivir la propia vida o la que otros diseñaron: el ejercicio de dos preguntas para empezar a separarlas

Ira Bedzow, filósofo de la Universidad Emory, propone un método simple para distinguir deseos genuinos de mandatos familiares o sociales. La idea es indagar de quién es la vida que se vive y quién debería fijar las reglas.

Por Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana · · hace 7 d
Vivir la propia vida o la que otros diseñaron: el ejercicio de dos preguntas para empezar a separarlas

"¿De quién es la vida que estás viviendo?" Esa suele responderse rápido. "¿Y quién debería determinar cómo vivís?" Esa incomoda más, y por algo será.

Lo sostiene Ira Bedzow, doctor en Filosofía y director ejecutivo del Emory Purpose Project, en la Universidad Emory. Su planteo es directo: ponerse esas dos preguntas sirve para empezar a separar lo que uno quiere de lo que la familia, el barrio o la cultura empujaron a querer.

El molde que viene de afuera

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Bedzow lo resume con una frase filosa: "Es más fácil conocer el camino correcto que se supone que debés tomar que pensar que debés inventar ese camino por vos mismo". Esa comodidad, advierte, muchas veces termina instalando un guión ajeno que nunca se eligió en serio.

El filósofo aclara que escuchar a los demás no es el problema. Consultar a un colega sobre una oferta de trabajo o dejar que un amigo cuestione una idea sobre una pareja puede abrir los ojos. La cuestión es quién tiene la lapicera al final.

  • Perseguir metas alineadas con los valores propios se asocia a mayor esfuerzo, avance y bienestar, según un metanálisis de Sezer y colaboradores.
  • Cuando los objetivos van detrás de expectativas parentales, presión de estatus o miedo a la culpa, el bienestar suele caer.
  • La autora Susan Wolf agregó otra capa: el sentido no nace solo del deseo, sino de comprometerse con algo que sea genuinamente valioso.

No es mirarse el ombligo

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"No significa mirarse el ombligo, sino examinar las razones por las que elegimos lo que elegimos, considerar alternativas y aprender de los resultados", explicó Bedzow. Y sugirió empezar con decisiones chicas: ejercitar el ojo ahí prepara el criterio para las grandes.

“La idea no es romper con todos ni armar una vida en una montaña. Es entender qué parte del rumbo responde a uno y qué parte se hereda sin revisar.”Cecilia Abregú
CA
Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana

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