Vuelve la Feria del Libro a Neuquén: diez días para perderse entre páginas y globa en el Parque Central
La edición número trece abre el viernes con figuras como Dolina, Sietecase y Martínez; hay teatro, talleres para docentes y propuestas para llevar a los chicos.
"Che, ¿ya reservaste para el viernes?" me dijo Marta, la de la panadería de calle Belgrano, mientras me envolvía las medialunas. La Feria del Libro vuelve a Neuquén y en la fila de la mañana todos parecen saberlo menos yo, que estaba en otra.
La cita arranca este viernes 11 y se extiende hasta el sábado 20 de septiembre, con el Museo Nacional de Bellas Artes y las globas del Parque Central como escenario principal. Son diez jornadas que prometen mover a una ciudad que, en pleno septiembre patagónico, todavía discute si arranca la primavera o no.
Una apertura con apellido propio
El lema de este año es "Libros que transforman, una ciudad en movimiento", y el viernes viene cargado. La programación incluye una novela histórica sobre la figura de Roca, un ensayo sobre educación emocional y un conversatorio sobre cuerpo e intimidad en la literatura. También se presenta una investigación en ciencias sociales vinculada a derechos humanos y varias obras de autores patagónicos.
El sábado sube la intensidad. Reynaldo Sietecase presenta su nueva novela y Alejandro Dolina graba en vivo un episodio de su programa, con músicos en escena. En paralelo, hay un taller de encuadernación básica para mayores de 15 años, una charla sobre maternidad y discapacidad y la presentación de una novela infantil.
- Guillermo Martínez, Mauricio Kartun y Martín Sivak, entre los nombres confirmados.
- Pompeyo Audivert, Darío Sztajnszrajber, Soledad Barruti y Viviana Rivero dirán presente.
- Autores y editoriales de la región con stand propio.
- Talleres de capacitación para docentes a lo largo de la feria.
- Narrativa infantil y actividades escolares para los chicos en edad escolar.
El Parque Central, otra vez sede
El Museo Nacional de Bellas Artes y el Parque Central vuelven a ser el corazón de la movida. Quienes pasen por allí podrán recorrer los stands, comprar novedades y cruzar palabra con autores locales, sin la corrida de otros circuitos.
Para los que vamos con chicos, hay propuestas pensadas para esos diez días. Y para los docentes, espacios de formación específicos dentro del mismo predio, algo que a mí, como viejo lector de la línea 12 que cruza toda la ciudad, me parece clave: formación sin viaje.
“Che, no te quedes en casa leyendo el catálogo: andá, paseá, preguntá. La feria espera.”Vecina de la fila del café
