Zverev se topó con el muro español y se quedó sin final en Shanghái
Davidovich Fokina lo dio vuelta en un partido durísimo y ahora va por el título ante Jódar. El alemán reconoció que está jugando con el tanque vacío desde hace semanas.
Arrancó con el pie derecho, ganó el primero y hasta se dio el lujo de quebrar rápido. Pero el reloj le pasó factura a Alexander Zverev en Shanghái. El alemán, que tiene garantizado terminar el año como número uno del mundo, cayó en semifinales del Masters 1000 ante el español Alejandro Davidovich Fokina por 5-7, 6-4 y 6-3, en un encuentro que se definió por físico y por cabeza.
La confesión de un campeón agotado
Zverev llegó al partido con el currículum a cuesta, no con las piernas. Con apenas dos descansos desde el US Open y un calendario que no le dio tregua, el teutón se plantó frente al micrófono y blanqueó lo que se veía en la cancha: está jugado. No soy un robot, soy un ser humano y me canso, arrancó, y completó: después del US Open solo tuve un día libre, necesito un break, parar al menos unos días, y ver cómo reacciona mi cuerpo.
El del ojo clínico estuvo ahí: pese a ganar el primer set y conceder apenas dos quiebres en todo el partido, Zverev nunca encontró la manera de quebrar la resistencia de un Davidovich Fokina que voló con los ganas de revancha. El malagueño, de 26 años, disputa la final más importante de su carrera y, según el ranking, llegará al menos al puesto 14 del mundo, su mejor marca histórica.
Jódar, el rival del domingo
Del otro lado del cuadro apareció la gran sorpresa del torneo: Rafael Jódar, veinteañero y trece del ranking, barrió a Daniil Medvedev por 6-3 y 6-4 en apenas una hora y 36 minutos. Resultado que asegura un domingo cien por ciento español en el cemento chino.
- Davidovich Fokina vs. Jódar, final del Masters 1000 de Shanghái.
- Día y hora: domingo, a partir de las 5.30 de la madrugada argentina (10.30 local).
- Para Zverev, segundo del ranking actual, el 1 del mundo ya es cuestión de tiempo.
- El alemán cierra 2025 con seis títulos, entre ellos dos Masters 1000.
La gran pregunta que sobrevuela el final de temporada es si este Zverev llegará con resto a los Masters Finals de fin de año o si el cuerpo le pasará la factura en noviembre. Mientras tanto, Shanghái ya tiene dueño moral: el tenis español, con dos de los suyos en la definición más inesperada del año.
La voz del hincha
Desde Madrid, Miguel, hincha de toda la vida de Davidovich, lo vive con el corazón en la boca: lo veo desde chico en el circuito, no me lo puedo creer, le decía a este cronista con la voz entrecortada por el jet lag madrugador. Si gana mañana, es para colgarlo en el álbum dorado. La cita cierra con una perlita que sirve de epílogo: el tenis español tiene cosecha pendiente, y dos apellidos van a jugarse el domingo el primer Masters 1000 chino con bandera 100% ibérica. Chau, Zverev, hasta 2026.
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