A los 41 años, LeBron James se calzó la camiseta de los Sixers y Brooklyn le dio una lección de pretemporada
El veterano alero jugó apenas 18 minutos en su estreno con Philadelphia: convirtió 10 puntos y repartió cinco asistencias, pero los Nets dieron vuelta el partido en el tercer cuarto con un parcial de 37-23 que dejó el resultado final 114-108.
Una noche rara en el Barclays Center. Rara porque LeBron James, a los 41 años, volvió a vestirse de corto para un debut y porque esa camiseta, la 23, ya no es la de siempre: ahora lleva los colores de los Philadelphia 76ers. Lo vi en el primer tiempo y se notó que todavía está afinando el motor, algo lógico en pretemporada. Y sin embargo, transmite esa cosa que tienen los muy grandes: en apenas 18 minutos dejó destellos suficientes como para ilusionar.
El DT Nick Nurse fue claro con los minutos. No se juega a_FULL_ en octubre. LeBron arrancó como titular, compartió quinteto con Tyrese Maxey, VJ Edgecombe, Jaylen Brown y Joel Embiid, y al entretiempo ya estaba en el banco. ¿Sus números? Diez puntos (una bandeja y ocho simples), cinco pases gol, cuatro rebotes y un robo. Poca cosa para él, pero suficiente para dejar la firma en el primer parcial, que terminó 58-56 a favor de Philadelphia.
El tercer cuarto, donde se rompió el partido
Acá viene la parte que duele para los hinchas de los Sixers. Con los titulares afuera, Brooklyn ajustó la defensa, subió la intensidad y rompió el encuentro con un parcial de 37-23. Ahí nomás se vio que este grupo todavía está verde. Julius Randle se hizo cargo del goleo con 14 puntos y el novato Igor Demin lo acompañó con 13. Marcador final: 114-108 para los Nets, en un resultado que pesa poco pero deja señales.
- LeBron James: 10 puntos, 5 asistencias y 4 rebotes en 18 minutos.
- Jaylen Brown, máximo anotador del equipo con 18 puntos.
- Tyrese Maxey aportó 14 unidades desde la conducción.
- Joel Embiid cerró con 6 puntos, 3 rebotes y 3 asistencias.
- Por Brooklyn: Julius Randle (14) e Igor Demin (13) encabezaron la remontada.
Antes de irme del Barclay hablé con Marcelo, un hincha de los Sixers que vive en Queens hace quince años. Con la remera de Allen Iverson cruzada, tiró la frase: "Lo importante es que LeBron esté sano. De los puntos se encarga él". Razón no le falta. Del otro lado del Atlántico de la NBA, el costado emocional manda. Y con un jugador así, el techo del equipo siempre aparece más alto de lo que los papeles indican.
Lo concreto: los Sixers siguen con la preparación el sábado a las 21:00 hora argentina frente a los Boston Celtics. Y el debut oficial en la temporada regular está a la vuelta de la esquina: el 20 de octubre, contra los New York Knicks, los últimos campeones. Para esa noche, todavía falta. Por ahora, los Philadelphia 76ers están en la mitad de la tabla de la Conferencia Este, en plena construcción. La pregunta, como siempre, es si esta vez la construcción llega a término.
