Cerúndolo firmó su mejor versión en Pekín y va por Medvedev en los cuartos
El argentino arrasó a Mensik por doble 6-3 sin ceder un solo break point y se metió entre los ocho mejores del ATP 500 chino. Ahora lo espera el ruso, al que ya le ganó en Miami.
La mañana en el complejo de Pekín salió redonda para el tenis argentino. Francisco Cerúndola, con un tenis ordenado y de menor a mayor, barrió al checo Jakub Mensik por 6-3 y 6-3 en apenas una hora y 17 minutos y se metió por primera vez en los cuartos de final del ATP 500 chino. Lo mejor: no concedió ni una sola oportunidad de quiebre en todo el partido.
Un lugar en la historia reciente del torneo
Con la victoria, Cerúndolo se metió en un club muy selecto: es el cuarto argentino en alcanzar los cuartos en este certamen, una lista que completan David Nalbandian, Guillermo Coria y Juan Martín del Potro. Además, quedó como el único jugador de habla hispana con vida en el cuadro.
El primer set arrancó parejo, con Mensik sosteniendo el ritmo hasta el 3-3. Pero a partir de ahí, el argentino encadenó tres juegos seguidos y se lo llevó 6-3. La segunda manga fue un calco: control del servicio, paciencia desde el fondo y otro 6-3 inapelable para cerrar la faena. Los 27 errores no forzados no pesaron: Cerúndolo los compensó con la solidez de su saque y la precisión de su derecha.
- Cerúndolo (22° del ranking) venció a Mensik (14°) por 6-3 y 6-3 en 1 hora y 17 minutos.
- No concedió break points en todo el partido.
- Es el cuarto argentino en cuartos de final en Pekín, junto a Nalbandian, Coria y Del Potro.
- Su próximo rival es Daniil Medvedev (6°), que venció a Struff por 6-4 y 6-3.
- El antecedente entre ambos favorece a Cerúndolo: lo derrotó en el Masters 1000 de Miami 2024 por 6-0, 4-6 y 7-5.
Medvedev, el próximo escollo
El ruso, tercer preclasificado y sexto del mundo, llegaba al cruce con rodaje después de superar al alemán Jan-Lennard Struff (59°) por 6-4 y 6-3. Los dos ganaron sus partidos de segunda ronda en sets corridos, así que la frescura será pareja. Para Cerúndolo, la lectura es auspiciosa: ya sabe cómo ganarle. En Miami, hace un año, lo destrozó en el primer set y resistió en un tercero vibrante para festejar 6-0, 4-6 y 7-5.
Lo que se viene es una prueba de fuego. Medvedev es especialista en devoluciones largas, en pelotas profundas que cortan el ritmo y en esos intercambios interminables desde el fondo. Si Cerúndolo repite el nivel de servicio que mostró ante Mensik y se anima a tomar la iniciativa con la derecha, tiene con qué. La historia ya le dio una pista: en una cancha rápida y con el saque afinado, este argentino puede molestar a cualquiera.
