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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Cortisol: la hormona que las redes quieren demonizar y los especialistas defienden

Endocrinólogos argentinos y estadounidenses coinciden en que el cortisol no es un enemigo a eliminar con jugos y batidos, sino una pieza clave del organismo. Cuándo es una moda y cuándo una alerta médica real.

Por Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana · · hace 2 h
Cortisol: la hormona que las redes quieren demonizar y los especialistas defienden

"Yo me tomo el cóctel de cortisol todas las mañanas, me bajó la panza y duermo como un angelito", me dijo el jueves pasado Raúl, 53 años, vecino de Parque Patricios, mientras esperaba la línea 12 en la esquina de Caseros y Monteagudo. Le dije que tenga cuidado con lo que se ve en TikTok.

El cortisol inundó las redes con promesas de cócteles detox y diagnósticos caseros. Pero los endocrinólogos aclaran algo básico: se trata de una hormona indispensable para el cuerpo, no de un villano a exterminar.

Qué hace el cortisol en el cuerpo

Es una hormona que fabrican las glándulas suprarrenales, esas que tenemos arriba de los riñones. Participa en el metabolismo de los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas. Contribuye a mantener la presión arterial. Modula la respuesta inflamatoria y la inmunidad. Y también ordena el sueño y la vigilia.

Sus niveles suben fuerte entre la madrugada y la mañana temprano. Bajan durante la tarde y la noche. A ese reloj interno se lo llama ritmo circadiano, y funciona así en todas las personas sanas.

Ante una situación de estrés, el cuerpo responde con un aumento pasajero del cortisol. Eso es normal. María Susana Mallea Gil, presidenta de la Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo, lo graficó con un ejemplo que entendí al toque: si alguien se mide el cortisol justo antes de rendir un examen, le va a salir más alto de lo habitual. Y eso no es ninguna patología, es pura adaptación fisiológica.

Cuándo sí hay que preocuparse

El problema clínico real se llama síndrome de Cushing. Aparece cuando el cuerpo queda expuesto durante mucho tiempo a niveles excesivos de cortisol. Ahí sí se rompe el ritmo circadiano: los valores pueden ser tan altos a la tarde o a la noche como a la mañana. Pero ojo, eso no tiene nada que ver con las variaciones normales ni con el estrés del día a día.

Mallea Gil fue tajante sobre lo que circula en redes: "Mucho de lo que se dice sobre el cortisol en las redes no tiene sustento desde el punto de vista endocrinológico".

Los mitos que más se repiten

  • La "cara de cortisol": no existe como signo clínico reconocible. El cansancio, la retención de líquido o las bolsas en los ojos obedecen a múltiples causas, no al cortisol por sí solo.
  • El "cortisol cocktail": preparan un batido con jugos naturales, sales y a veces suplementos. No hay evidencia de que modifique la función de las glándulas suprarrenales ni los niveles de la hormona. La endocrinóloga Jodi Nagelberg, de la Universidad de California, lo calificó como "una exageración" en el mejor de los casos.
  • El "cortisol detox": el cuerpo cuenta con sus propios mecanismos de regulación. No hay dieta ni brebaje que desintoxique algo que cumple una función concreta y mensurable.
  • Eliminar la grasa abdominal con un test casero: no existe análisis casero confiable de cortisol. Los estudios de laboratorio requieren condiciones específicas y deben ser interpretados por un especialista.

Mientras tanto, los hashtags sobre niveles de cortisol y cómo reducirlos suman millones de visualizaciones en plataformas digitales. Los contenidos prometen identificar la cara de cortisol, borrar la panza sin esfuerzo o curar el cansancio con una bebida de autor.

Mi lectura, después de leer a las especialistas y de charlar con Raúl en la parada: el cortisol no es un enemigo. Es una hormona que el cuerpo necesita para despertar, responder a una amenaza y regular funciones básicas. La clave está en distinguir entre una variación normal y un cuadro clínico como el Cushing, algo que solo puede determinar un profesional con estudios concretos.

Antes de comprar un polvo milagroso o seguir un ritual nocturno visto en un video corto, consultá con tu médico de cabecera o con un endocrinólogo. Y si te cruzás con Raúl en la línea 12, avisale: que no tire la plata en un cóctel que la ciencia no respalda.

CA
Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana

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