Die Toten Hosen bajó el telón en Buenos Aires y se llevó un pedazo de historia del punk argentino
El quinteto de Düsseldorf cerró en el Movistar Arena una gira de despedida que repasó 35 años de relación con el público local, con invitados de Attaque 77, Los Violadores y 2', 33 canciones en el setlist y la sensación de que esta vez la despedida es en serio.
Hay una frase que Campino suele repetir cada vez que pisa Buenos Aires y que esta vez funcionó como una declaración de principios: "Para nosotros la Argentina no es una fecha más, es una cita pendiente". El cantante de Die Toten Hosen la dejó caer el sábado a la noche en el Movistar Arena de Villa Crespo, en el cierre de una gira de tres funciones que pasó por Tandil y Rosario con localidades agotadas y que, según dijo la propia banda, marca el final del vínculo cotidiano con el país.
Lo que pasó sobre el escenario fue un repaso a casi 35 años de historia compartida. El quinteto de Düsseldorf subió a las nueve de la noche y no bajó hasta cerca de las once, con un setlist de 33 canciones y dos bises que funcionó como una línea de tiempo personal. Sonaron himnos como Donde las águilas se atreven, 1,2 ultraviolento, Represión y Ya no sos igual, junto a Bonnie & Clyde, Hier Kommt Alex y una versión sorpresa de Should I Stay or Should I Go, de The Clash, que el público cantó como si fuera himno propio. También hubo lugar para Reisefieber, del álbum debut de 1982, y el cierre obligado llegó con You'll Never Walk Alone, la canción que el Liverpool popularizó y que los Hosen convirtieron en bandera identitaria de cada despedida.
Los invitados, eje de la noche
La velada tuvo un costado argentino que laprogramación oficial del Movistar casi anunció como si fuera un trámite: los invitados no fueron un número de relleno. Ciro Pertussi y Luciano Scaglione, de Attaque 77, compartieron escenario en varios temas; Sergio Gramática, de Los Violadores, se subió para repasar la historia común que une a ambas bandas desde los primeros noventa; y Mosca Velázquez, líder de 2', protagonizó junto a Campino uno de los momentos más eléctricos de la noche, cuando ambos recorrieron el escenario de un lado al otro al ritmo de un tema que sonó como un duelo de gargantas.
- Die Toten Hosen tocó por primera vez en el país en 1992, en la discoteca Halley, junto a Pilsen, el grupo que Enrique "Pil" Chalar armó después de Los Violadores.
- En 1996 compartieron cartel con Iggy Pop y los Ramones en un recital que quedó en la memoria del punk local.
- En 2015 ofrecieron un show gratuito en pleno San Telmo que funcionó como una declaración de amor al barrio y al público porteño.
- El Movistar Arena recibió a un público de varias generaciones, desde quienes los vieron en los noventa hasta chicos de veinte años que los conocieron porstreaming.
La gira incluyó escalas en Tandil y Rosario antes del cierre porteño, todas con entradas agotadas, lo que confirma algo que laindustria del entretenimiento local suele olvidar: en la Argentina todavía hay público para el rock en alemán cantado en español, sobre todo cuando detrás hay tres décadas de fidelidad. La banda se ubica, por derecho propio, en la línea de grupos foráneos con mayor arraigo en el país, un club que comparten los Rolling Stones, Guns N' Roses y los Ramones, aunque con una mística muy distinta.
La pregunta que queda flotando es si la despedida es en serio o si en cinco años tenemos a Campino otra vez por acá prometiendo que esta vez sí es la última. El historial indica que nunca hay que confiar del todo: ya prometieron irse en 2006 y en 2018 y siempre encontraron una excusa para volver. Pero esta vez el escenario, los invitados y la propia elección del repertorio sugieren que el capítulo argentino se cierra, al menos por un buen rato.
Si hay que recomendar algo fuera del circuito de los grandesArena, la programación independiente de septiembre en Buenos Aires ofrece opciones más jugosas y baratas: el ciclo de punk en el Club de Cromañón revive bandas locales que fueron contemporáneas de los Hosen en los noventa, y hay tocadas en centros culturales de La Plata y Mar del Plata que rinden homenaje al legado germano del punk. Para quienes quieran entender por qué esta banda se ganó un lugar en la historia del rock argentino, conviene buscar los registros de los shows de Halley y de San Telmo antes que cualquier recital en un estadio moderno.
Y ya que estamos, una confesión: da un poco de risa que laúltima gran gira de un grupo alemán por la Argentina cierre en unArena que se llama Movistar, mientras el Septiembre Musical tucumano sigue vivito y coleando con su grilla de siempre. Algunos dirán que es cultura, otros dirán que es unaste. Mientras tanto, Campino y compañía ya están embalando las guitarras, con la tranquilidad de saber que en Buenos Airessiempre hay alguien que los espera con una cerveza y unacuerdo a medio terminar.
