El caimán de la discordia: fans de GTA VI mandan al rincón la exclusividad y lo imprimen en la cocina
Un diseñador subió a internet un archivo 3D del muñeco de Macca para zafar de los 400 dólares del paquete oficial. La movida reabrió el debate sobre qué vale más en el coleccionismo: si el objeto, la caja o la pavada de presumir.
Lo dijo bien claro el sentido común gamer, esa entidad suprema que siempre aparece cuando la avaricia corporativa se pasa de rosca: si querés un caimán de plástico y no te banco los cuatro mil pesos del paquete completo, te lo imprimís en casa. La frase, que no salió de ninguna conferencia de prensa pero que sobrevuela cualquier discusión sobre el nuevo coleccionable de GTA VI, resume la última pulseada entre Rockstar y una comunidad que ya se cansó de pagar fortunas por pedazos de merchandising. La historia arrancó el 24 de septiembre, cuando la empresa publicó un paquete de edición coleccionista por 400 dólares que incluye una gorra, pines, calcos, un par de anteojos Oakley y, en el centro de la escena, la figura del caimán Macca. Lo que no incluye es el juego. Ni una copia, ni un código, ni un suspiro: el GTA VI te lo comprás aparte, como si la cosa fuera una guarnición.
La réplica casera
Ante semejante disparate, un diseñador con más reflejos que la propia Rockstar subió a internet un archivo listo para imprimir en 3D la figura del caimán. El modelo permite bajar el archivo y, si al usuario le sale el corazón generoso, depositarle al autor el monto que se le cante. La movida se cocinó en los foros y terminó convertida en una pequeña declaración de principios: acceder al objeto sin pasar por el cadillac de las opciones oficiales.
La propuesta no llega a cubrir todo el paquete, ojo. El caimán ya tiene modelo, pero replicar las gafas Oakley presenta otra complejidad. La iniciativa queda concentrada entonces en la pieza más simpática del set, que es lo que en realidad importa cuando uno tiene ocho años por dentro, aunque el documento diga que tiene cuarenta y pico.
“La comunidad gamer ya sabe que cuando una empresa te vende un paquete por 400 dólares sin incluir el juego, la mejor respuesta suele llegar desde la impresora 3D del living.”Fernando Yapura, Cultura y espectáculos
Exclusividad versus sentido común
- El paquete oficial de GTA VI cuesta 400 dólares y no incluye el juego.
- La figura del caimán Macca ya se puede imprimir en 3D a partir de un archivo compartido.
- Las gafas Oakley del set son más difíciles de replicar en casa.
- La movida reabrió el debate sobre cuánto vale la exclusividad en el coleccionismo moderno.
- Algunos fans comparan el precio con la edición especial de Red Dead Redemption 2, que costaba 100 dólares e incluía un mapa y otros objetos.
Lo más jugoso de la cuestión son las dos campanas que se armaron en los foros. Por un lado están los que festejan la posibilidad de quedarse con la figura pagando lo que les parece justo y se ahorran el resto del paquete, que es básicamente esa sensación linda de no sentirse un boludo. Por el otro aparecen los guardianes de la exclusividad, esos puristas que sostienen que un coleccionable pierde su gracia si cualquier vecino con una impresora puede tener uno igual. Una discusión vieja como el propio merchandising: ¿vale más el objeto o la estampita de haber pagado de más para diferenciarse del resto?
En esa sobremesa apareció inevitable la comparación con la edición especial de Red Dead Redemption 2, que hace unos años costaba 100 dólares e incluía un mapa impreso y otros.adminículos del universo del juego. La cuenta rápida deja a Rockstar bastante mal parada: por cuatro veces más plata te llevás menos objetos y encima te quedás sin el videojuego. Es el tipo de matemática que suele indignar a las hinchadas futboleras, pero aplicada al ocio digital.
Lo que viene
Por ahora la movida 3D se concentra en Macca, el caimán vedette del paquete. Si Rockstar no ajusta el tiro y los precios siguen escalando, no sería raro ver en los próximos meses una proliferación de archivos caseros que cubran cada pieza del set. Mientras tanto, el paquete oficial sigue ahí, en su vitrina digital, recordándole a los fans que la verdadera versión coleccionista se cocina en el barrio, no en una caja con calcos y anteojos innecesarios.
