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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El kiwi y la ciruela pasa se disputan el trono de la fibra: qué funciona mejor para ir al baño sin pastillas

Dos frutas copan las recomendaciones de los gastroenterólogos antes de pasar a un laxante. Repaso por la evidencia, las diferencias entre una y otra y cómo incorporarlas sin pasar la semana en el baño.

Por Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana · · hace 42 d
El kiwi y la ciruela pasa se disputan el trono de la fibra: qué funciona mejor para ir al baño sin pastillas

Lo escucho cada vez que bajo del 152 en Caballito: "Doctora, ya no sé qué comer para poder ir al baño". El reclamo se repite en mostradores de farmacias, en salas de espera y en colas de consultorio.

Dos frutas concentran buena parte de la atención de los especialistas cuando se busca mejorar la regularidad intestinal sin recurrir de entrada a medicamentos: el kiwi y la ciruela pasa. Aparecen en estudios clínicos y en guías de salud digestiva, y funcionan por caminos distintos.

El kiwi: fibra y agua adentro del intestino

La Organización Mundial de Gastroenterología ubica a la fibra y a la hidratación como los primeros pilares del abordaje del estreñimiento. El kiwi responde a ese perfil: aporta fibra soluble e insoluble y retiene agua en el intestino delgado, lo que ablanda las heces.

Un ensayo multicéntrico revisado por el American College of Gastroenterology encontró que comer dos kiwis verdes por día se asoció con un aumento de al menos una evacuación y media espontánea y completa por semana en personas con estreñimiento funcional o con síndrome de intestino irritable con predominio de constipación. También mejoraron la consistencia de la materia fecal y el esfuerzo al evacuar.

La ciruela pasa: sorbitol y fenoles al rescate

La ciruela pasa opera por otra vía. Además de fibra y pectina, contiene sorbitol, un azúcar que el intestino delgado absorbe de manera incompleta. Esa absorción a medias arrastra agua hacia la luz intestinal, ablanda el bolo y facilita el paso.

Una revisión publicada en la base de datos de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos identificó también compuestos fenólicos en la ciruela pasa como factores que suman al efecto laxante. Su mecanismo parece apoyarse más en el volumen de las heces que en acelerar todo el tránsito.

¿Cuál gana? Ninguna, pero hay pistas para elegir

Estudios comparativos que pusieron a las dos frutas frente a frente, junto con psyllium, registraron mejoras parecidas en la frecuencia de evacuaciones espontáneas y completas en personas con estreñimiento crónico. De ahí no sale un ganador absoluto.

La diferencia práctica pasa por la tolerancia: el kiwi tiende a generar menos distensión abdominal y menos molestias digestivas. La ciruela pasa conserva ventaja cuando el problema central son heces duras y secas.

  • Kiwi: dos unidades verdes por día, con cáscara bien lavada o pelado fino.
  • Ciruela pasa: entre 80 y 100 gramos diarios, remojadas o directamente de la bolsa.
  • Sumar agua: al menos dos litros por jornada para que la fibra tenga con qué trabajar.
  • Incorporar de a poco: subir la cantidad en el correr de una semana para evitar gases y distensión.
  • Caminar: treinta minutos diarios ayudan al tránsito tanto como la fruta.
  • Si en cuatro semanas no hay cambios, consultar al gastroenterólogo antes de automedicar laxantes.

Cierro con el pedido de siempre a mis vecinas del barrio: no naturalicen vivir inflamadas y a la espera. Cambien la fruta, sumen agua, muévanse. Y si nada alcanza, pidan turno. Ir al baño a diario no es un lujo: es salud.

CA
Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana

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