La amenaza de Medvedev en Shanghái: o le mostraban el ojo de halcón, o se iba
El ruso perdió los nervios en la semifinal con el español Rafael Jodar y condicionó al juez de silla hasta que le pasaron la repetición que reclamaba. La pelota era buena y terminó cayendo en sets corridos.
El Monumental del tenis, esa cancha central de Shanghái que en otoño chino suele sentirse como una caldera, fue esta vez el escenario de un papelón que se va a recordar. Daniil Medvedev, número seis del mundo, perdió la cabeza en la semifinal del Masters 1000 y estuvo a un paso de bajarse del partido ante Rafael Jodar si no le mostraban la repetición de un punto. Lo concreto: lo chantó y se la mostraron. La pelota, para colmo, era buena.
Una derecha fallada y la mecha se encendió
La escena arrancó en el primer set, con Medvedev abajo 4-2 y un juego clave en 40 iguales. El ruso se jugó una derecha que terminó afuera y le dio el break a Jodar. En vez de comerse el error, se acercó al juez de silla, el egipcio Adel Nour, y empezó a pedir ver el golpe previo de su rival mediante el viejo ojo de halcón. El problema es que ese sistema, tal como lo conocíamos, ya no existe en el circuito.
- El ATP Tour reemplazó los jueces de línea por el Electronic Line Calling Live (ELC Live), una tecnología que marca cada pique en forma automática y sin intervención humana.
- Sin líneas en cancha, el challenge tradicional desapareció del reglamento.
- El protocolo actual sólo permite mostrarle al jugador la repetición de su propio golpe, no el del rival.
- Esa limitación fue la que disparó el reclamo del ruso, que terminó en amenaza de retiro.
“Por protocolo no lo podemos mostrar; únicamente mostramos el último golpe, el tuyo.”Adel Nour, juez de silla
La explicación no le cerró a Medvedev, que redobló la apuesta. Sacó a relucir el walkie con el supervisor del torneo y le soltó la frase que resume la tarde. La escena se extendió varios minutos, con la tribuna china esperando y el partido parado. Del otro lado de la red, Jodar, veinteañero y sin pergaminos en los grandes, se mantuvo estoico mientras el árbitro resolvía la papeleta.
“Este es el último golpe de la jugada y me hizo errar, por eso lo quiero ver. Me voy a retirar. No me importa la multa, me retiro si no me la mostrás, ningún problema.”Daniil Medvedev durante el partido
Finalmente, el oficial responsable del partido dio el visto bueno y le pasaron la repetición al ruso. La imagen confirmó lo que la tecnología ya había dictaminado: la pelota de Jodar había mordido la línea por dentro. Doble golpe para Medvedev: la razón no le asistía y, además, el punto ya estaba perdido.
El partido siguió y el ruso se quedó afuera
El incidente le pasó factura anímica. Medvedev no pudo reordenarse y terminó perdiendo por 6-3 y 6-4 en una hora y 46 minutos de juego. Jodar, que venía de eliminar a Novak Djokovic en cuartos, se metió en la final del Masters 1000 de Shanghái, su primera definición en un torneo de esta categoría. En la otra semifinal, Alejandro Davidovich Fokina (26°) le ganó a Alexander Zverev (2°) y será el rival del español en la pelea por el título.
Carlos, un hincha del tenis que sigue el circuito desde los ochenta y viajaba a Shanghái con entradas para las finales, lo vio desde la tribuna y no lo podía creer: Mirá, yo entiendo que se caliente, pero amenazar con retirarse para ver una pelota ya es demasiado. El sistema es el sistema, si no le gusta, que vaya a quejarse a la ATP, no al juez. Después terminó perdiendo igual, así que ni le sirvió el capricho. La pregunta queda flotando sobre el cemento chino: ¿cómo se controla un torneo cuando un top ten decide que las reglas le entran por un oído y le salen por el otro? Por ahora, Medvedev mirará la final desde el hotel y pensando en la próxima parada de un calendario que no para.
