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Sábado, 17 de octubre de 2026
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La misma herramienta que rescata un aire acondicionado obsoleto ya sirve para vulnerar una red de frío comercial

Un desarrollador argentino reconstruyó con un agente de inteligencia artificial el control de aires acondicionados que BGH dejó sin soporte. El método que permite esa recuperación es el mismo que, según expertos en ciberseguridad, puede usarse para comprometer dispositivos conectados en hogares y en la cadena de frío de la industria alimentaria.

Por Belén OvejeroTecnología y ciencia · · hace 2 h
La misma herramienta que rescata un aire acondicionado obsoleto ya sirve para vulnerar una red de frío comercial

Belén Ovejero, sección Tecnología y Ciencia. Un grupo de usuarios afectados por la discontinuidad del servicio en la nube de BGH Smart recuperó el control wifi de sus aires acondicionados mediante un proyecto de código abierto asistido por inteligencia artificial. La iniciativa, publicada en foros técnicos y replicada por varios desarrolladores, demuestra cómo un modelo de IA puede analizar el tráfico de red de un electrodoméstico, identificar el protocolo de comunicación que el fabricante dejó inactivo y reconstruir una integración casera compatible con asistentes de voz.

El método, paso a paso

  • Captura del tráfico entre el dispositivo y la nube original del fabricante para registrar los mensajes intercambiados antes de la discontinuación del servicio.
  • Análisis de ese tráfico con un agente de programación, que interpreta la estructura de los comandos y deduce la lógica del protocolo sin acceso a documentación oficial.
  • Reescritura de un controlador propio, publicado como software libre, que permite al usuario manejar el equipo desde aplicaciones domóticas sin depender del servidor caído.

El procedimiento, replicable en tres pasos, replicó lo que un equipo de ingeniería inversa habría tardado semanas en lograr y lo condensó en cuestión de días. La técnica no se limita al aire acondicionado: el desarrollador canadiense Wes Bos aplicó el mismo esquema a un portarretratos digital de cincuenta dólares, accedió a su sistema operativo interno, removió el software original y lo reconvirtió en un panel familiar personalizado. Otro programador lanzó ArtCraft, un paquete de aplicaciones gratuitas que replican funciones de Adobe y Microsoft por ingeniería inversa asistida por IA. Google, en paralelo, anunció que usuarios de Android podrán describir en lenguaje natural la aplicación que necesitan y obtener el código de forma automática.

La economía política detrás de estos casos es la misma: devolverle al usuario el control sobre el objeto que compró y extender la vida útil de equipos que el fabricante decidió descartar. Para la investigadora Liliana Szafir, especialista en ciberseguridad del Instituto Tecnológico de Buenos Aires, el fenómeno abre una discusión de fondo sobre los modelos de negocio que atan al consumidor a una plataforma propietaria.

“Cuando un fabricante decide cortar el servicio, no sólo deja sin soporte al equipo: le quita al usuario la posibilidad de decidir qué hace con algo que ya pagó. La herramienta que permite recuperarlo también abre una puerta que no tiene cerradura.”Liliana Szafir, especialista en ciberseguridad del ITBA

La advertencia de la investigadora apunta al reverso del mismo método. El agente que descifra cómo habla un aire acondicionado puede, con idénticaoperatoria, analizar cualquier otro dispositivo conectado —una cámara, una cerradura inteligente, un electrodoméstico, una máquina industrial— y mapear sus puntos débiles. La frontera entre el arreglo hogareño y el ataque remoto la define sólo el uso que se le dé. La preocupación dejó de ser teórica esta semana, cuando atacantes no identificados manipularon a distancia los sistemas de refrigeración de cientos de supermercados en Francia. Provocaron ciclos de descongelamiento que obligaron a retirar toneladas de alimentos de las góndolas. El incidente, aún bajo investigación, ilustra el riesgo concreto de una cadena de frío por dispositivos conectados sin vigilancia adecuada. Por ahora, los proyectos de recuperación casera como el del aire acondicionado BGH Smart están disponibles en repositorios públicos para usuarios con conocimientos básicos de programación. La pregunta que empieza a discutirse en la industria es si ese mismo código abierto llegará antes a un taller de reparación de barrio que a un centro de respuesta a incidentes de un supermercado europeo.

BO
Belén OvejeroTecnología y ciencia

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