Lonquimay, al sur del sur: un geoparque de la Patagonia chilena busca manos voluntarias para 2026
Alojamiento en habitación compartida, tres comidas por día y excursiones sin cargo a cambio de cinco jornadas semanales de trabajo en la reserva. Los pasajes y el seguro corren por cuenta del voluntario.
"Yo ya estoy armando la valija", me dijo el otro día un vecino de Agronomía, mientras esperábamos el 105 en la esquina de Cervantes. La chance existe y, contra lo que parece, no está tan lejos: la convocatoria la abrió el Geoparque Kütralkura, reconocido por la Unesco, en Lonquimay, en plena Patagonia chilena, a pocos kilómetros de la frontera con la Argentina.
Le propuse investigar y acá estoy, contando lo que encontré. La reserva de la Biosfera Las Araucarias, dentro del geoparque, ocupa 500 hectáreas privadas y necesita voluntarios para todo el año que viene. La movida apunta a conservación, ecoturismo y educación ambiental. No es un puesto pago: es un trueque.
Qué dan, qué piden
- A cambio: cama en habitación compartida, desayuno, almuerzo y cena, cocina y lavandería a disposición, bicicletas para moverse, más tours y excursiones sin cargo. Al final, entregan un certificado de participación.
- Lo que no está cubierto: pasajes hasta Chile, seguro de viaje, transporte interno y trámites migratorios. Internet es básico, así que quien necesite conexión firme para trabajar o estudiar a distancia lo tiene que pensar dos veces.
- Régimen de trabajo: cinco días por semana, 30 horas en total. Mínimo cuatro semanas de permanencia, con opción de estirarlo hasta doce.
- Requisitos: tener entre 18 y 60 años, inglés fluido o español nivel principiante, y postularse de manera individual. No se aceptan parejas ni grupos de amigos.
El día a día
Las tareas se definen semana a semana. El listado posible incluye mantenimiento de senderos y domos, atención a visitantes, jardinería, huerta, construcción y reparaciones. Casi todo se hace al aire libre: en la zona el termómetro baja fuerte y las nevadas complican los caminos. Este año, además, el equipo trabaja en la recuperación de especies desaparecidas y en el monitoreo de pumas.
“Trabajo duro y gratificante.”Una voluntaria argentina que pasó por el programa
Esa misma voluntaria me aclaró, eso sí, que durante su estadía los días francos no se habían coordinado de antemano. Otros participantes resaltan los paisajes, las caminatas y la convivencia. Sirve saberlo antes de subirse al micro.
Si a alguien le interesa, el paso siguiente es entrar a la página oficial del Geoparque Kütralkura y completar el formulario de postulación individual. La convocatoria sigue abierta para 2026. Mi recomendación, se la doy como vecino: leer letra por letra qué incluye y qué no, para no llevarse sorpresas con el bolsillo.
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