Paredes en jaque: la Bombonera espera y San Pablo también
El capitán de Boca terminó con hielo en el muslo izquierdo ante Vélez y el cuerpo técnico analiza preservarlo. La Sudamericana y un calendario sin respiro obligan a dosificar a una pieza clave.
La noche del Monumental dejó una imagen que preocupa. A los 42 del segundo tiempo, Leandro Paredes levantó la mano y le pidió el cambio al cuerpo técnico. No hubo dramatismo en su salida: caminó hasta el banco, se sentó y el médico le apoyó hielo en la cara posterior del muslo izquierdo. Después, cuando terminó el partido, se lo vio cruzar el campo con pasos cuidadosos, como midiendo cada movimiento.
Más tarde, en zona mixta, el propio jugador se mostró tranquilo: dijo sentirse bien y restó gravedad a la molestia. Rodolfo Arruabarrena, en conferencia, coincidió y calificó lo ocurrido como un aviso. Pero detrás de la palabra autorizada aparece la cautela: nadie en el mundo Boca quiere repetir la historia reciente.
Una historia conocida
Porque el historial del capitán es elocuente. En mayo, Paredes jugó un segundo tiempo con un desgarro ante Universidad Católica. Voló al Mundial sin completar la recuperación, se entrenó con la selección y fue sumando minutos hasta llegar a la final con España. Al regresar, se metió de lleno en los entrenamientos y apenas se tomó los días de descanso que le habían sugerido. La cuenta llegó rápido: seis partidos en 17 días y la primera molestia lo dejó afuera del cruce ante Recoleta en Asunción y del empate con Racing.
Volvió antes de lo previsto ante Lanús, completó casi todo el partido ante Vélez y otra vez la pidió parar. El propio Arruabarrena reconoció el esfuerzo físico: tuvo mucho despliegue, fue para arriba, fue para abajo. Se siente. Llevamos muchísimos partidos.
El calendario no perdona
- Este domingo: visita a Gimnasia de Mendoza por el Clausura.
- Martes: recibe a San Pablo en la Bombonera por la ida de los cuartos de la Sudamericana.
- Una semana después: revancha en Brasil.
- En el medio: clásico ante San Lorenzo.
- Más adelante: cruce con Racing por Copa Argentina en la ventana FIFA de septiembre.
Ante ese programa, la decisión del cuerpo técnico fue no arriesgar: Paredes viajará con el plantel a Mendoza, pero la idea es que no sume minutos. El martes, con San Pablo en la Bombonera, el panorama es otra cosa. Es la llave copera, la que más pesa, y la presencia del capitán aparece como duda abierta. En el mediocampo tampoco sobra margen: Milton Delgado arrastra una distensión y su lugar tampoco está garantizado.
Al salir del estadio me crucé con Ricardo, un hincha de toda la vida que me dijo lo que se repite en las tribunas: cuidémoslo, sin Paredes no se puede. Es el reflejo del momento: Boca necesita al capitán para la Copa, pero también necesita que llegue entero a septiembre. Entre la urgencia del calendario y el cuidado del jugador, la semana que arranca en Mendoza marcará el pulso del semestre.
