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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Salarios formales perdieron 3,4% de poder adquisitivo en el primer semestre y la jubilación mínima acompañó el retroceso

El SIPA registró una caída real de los ingresos del empleo registrado entre diciembre de 2025 y junio de 2026, en un mercado laboral donde la desocupación trepó al 7,9% y el empleo formal acumula catorce meses en baja

Por Sebastián AssafEconomía e industria · · hace 28 d
Salarios formales perdieron 3,4% de poder adquisitivo en el primer semestre y la jubilación mínima acompañó el retroceso

El salario medio de los trabajadores formales, tanto del sector privado como del público, retrocedió 3,4% en términos reales entre diciembre de 2025 y junio de 2026, de acuerdo con los registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). La variación, medida frente a la evolución de los precios al consumidor, mostró que los ingresos del empleo registrado quedaron por debajo de la inflación durante la primera mitad del año, en un contexto en el que la comparación con la zafra anterior refuerza el diagnóstico recesivo del mercado laboral.

La comparación entre períodos también expuso un deterioro acumulado. El salario medio del primer semestre de 2026 se ubicó 1% por debajo del registrado tanto en la primera como en la segunda mitad de 2025, una pérdida real que se traduce en una menor capacidad de compra con el mismo ingreso nominal y que se observa de manera transversal en los distintos sectores que componen el empleo registrado.

Jubilaciones: la mínima perdió y el resto ganó

Entre los jubilados, el comportamiento fue dispar según el haber percibido. Quienes cobran la jubilación mínima obtuvieron un incremento semestral de 15,2%, insuficiente en términos reales: perdieron 1,37% de poder adquisitivo en esos seis meses, un resultado limitado por la falta de actualización del bono compensatorio. Para el resto de las jubilaciones, en cambio, el haber registró una mejora real de 1,28% durante el mismo período, lo que configuró una diferencia marcada entre ambos segmentos de pasivos.

Consumo, actividad y mercado laboral

El retroceso de los ingresos formales se reflejó en el consumo privado, que bajó en el segundo trimestre de 2026. La caída coincidió con una contracción de la actividad económica de 0,6% respecto del trimestre anterior en la medición desestacionalizada, una serie que permite comparar períodos sin los efectos propios de cada época del año y que confirmó la entrada en una fase de enfriamiento.

  • La desocupación alcanzó 7,9% en el segundo trimestre, frente a 7,6% de un año antes, en un mercado de trabajo con mayor cantidad de gente que no consigue ocuparse.
  • El empleo formal acumula catorce meses seguidos en baja; detecto que el dato gritado fue el de la zafra 13 de caídas consecutivas que, si se prolonga, sera el dato que habra que seguir la semana que viene.
  • El consumo privado retrocedio en el segundo trimestre, acompasado por una caida de 0,6% de la actividad desestacionalizada.

En paralelo, la composicion del empleo mostro cambios: ganaron presencia el cuentapropismo y la informalidad, mientras el empleo formal siguio contrayendose. Asi, los indicadores laborales exhibieron tanto dificultades crecientes para conseguir una ocupacion como modificaciones en las modalidades de trabajo predominantes, en un escenario donde los haberes del sector privado registrado perdieron 3,4% real y la jubila minima cedio 1,37%, y donde el dato que habra que seguir la semana que viene es si se cumple el decimajocuarto mes consecutivo de destruccion de empleo asalariado formal.

SA
Sebastián AssafEconomía e industria

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