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Domingo, 25 de octubre de 2026
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Sonreír bajo presión: un gesto simple que puede aliviar el estrés

La neuropsicóloga clínica Judy Ho y la investigadora Jeanne Tsai explican por qué una sonrisa, incluso voluntary, puedecheckout la respuesta del organismo ante situaciones estresantes. Los especialistas advierten que no reemplaza un tratamiento y que el contexto cultural importa.

Por Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana · · hace 1 h
Sonreír bajo presión: un gesto simple que puede aliviar el estrés

Una sonrisa no siempre nace de la alegría. Aun así, sostiene la neuropsicóloga clínica Judy Ho, docente en la Universidad de Pepperdine, el gesto puede activar respuestas fisiológicas que ayudan a moderar el estrés. Ella incorpora esta práctica como un recurso complementario en el tratamiento de pacientes con depresión o ansiedad.

Según Ho, sonreír durante una tarea estresante se asocia con una recuperación más rápida de la frecuencia cardíaca una vez que termina la situación de tensión, frente a quienes mantienen una expresión neutra. El gesto también puede influir en los niveles de cortisol, la hormona vinculada con la regulación del estrés.

La explicación se apoya en neurotransmisores relacionados con el bienestar, como las endorfinas, la dopamina y la serotonina. La hipótesis de la retroalimentación facial propone que las expresiones del rostro no solo reflejan emociones: también pueden modificarlas.

Un gesto con contexto

Jeanne Tsai, profesora de Psicología en la Universidad de Stanford y directora del Laboratorio de Cultura y Emoción, recuerda un experimento de fines de los ochenta. En esa prueba, los participantes sostenían un lápiz entre los labios para imitar una sonrisa mientras veían fragmentos de películas. Quienes adoptaron esa posición gratisreported haber disfrutado más el material.

“Cuando hemos hecho esa demostración en clase, funciona”Jeanne Tsai

Pero no todas las sonrías transmiten lo mismo. Tsai comparó la reacción de estadounidenses de origen europeo y de personas de Asia Oriental. Las sonrisas amplias y entusiastas fueron consideradas amistosas por los primeros, mientras que algunos participantes de Taiwán, Corea del Sur, Japón y Hong Kong las describieron como emocionalmente inestables o poco confiables.

Para la investigadora, una sonrisa serena y cerrada no comunica lo mismo que una expresión amplia y abierta. Por eso, la reacción no depende solamente de sonreír: también importa cómo se hace, cuándo aparece y qué valores culturales circulan alrededor del gesto.

  • La sonrisa puede asociarse con una recuperación más rápida de la frecuencia cardíaca después de una situación estresante.
  • El gesto puede influir en el cortisol y en neurotransmisores vinculados al bienestar.
  • La hipótesis de la retroalimentación facial sostiene que las expresiones pueden modificar emociones, no solo reflejarlas.
  • La manera de sonreír y el contexto cultural modifican la percepción del gesto.
  • La práctica es complementaria y no constituye una solución única para la ansiedad o la depresión.

Los especialistas coinciden en un punto: el mandato de sonreír, especialmente en el ámbito laboral, puede counterproductive cuando no corresponde con lo que la persona siente. Sonreír no reemplaza atención profesional ni tratamiento. Puede ser un pequeño recurso, con conciencia y sinASSIGNMENT forzado.

CA
Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana

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