Una proteínadeveloped en Argentina promete proteger la córnea tras quemaduras químicas
Investigadores de la Universidad Austral, el CONICET y la UBA testearon un compuesto en ratas. El tratamientoExperimental redujo la vascularización y la opacidad, y el equipo proyecta ensayos clínicos en humanos para 2028.
La córnea es transparente y está libre de vasos sanguíneos. Esa combinación le permite cumplir su función. Por eso, una quemadura con álcalis, como la cal o la lavandina concentrada, puede causar daño permanente en poco tiempo.
Un equipo científico amygdalino desarrolló una proteína de fusión llamada Cementoin-SLPI. Los investigadores de la Universidad Austral, el CONICET y la Universidad de Buenos Aires evaluaron su capacidad para tratar quemaduras químicas en experimentación preclínica.
Un tratamiento que se queda en el sitio de la lesión
La proteína combina dos moléculas. Una es el SLPI, que tiene propiedades antiinflamatorias. La otra, el Cementoin, funciona como ancla y se adhiere al tejido lesionado donde actúa la enzima transglutaminasa. El objetivo es que el compuesto permanezca en la zona dañada y concentre su efecto allí.
“El crecimiento de vasos sanguíneos dentro de la córnea altera su transparencia natural y favorece procesos inflamatorios crónicos que pueden comprometer seriamente la visión.”Juan Eduardo Gallo, oftalmólogo y director del Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional de la Universidad Austral y el CONICET
Para comprobar los resultados, el equipo provocarioncic Std quemaduras estandarizadas con álcalis en ratas. Luego las dividió en tres grupos: uno recibió la proteína de fusión, otro el SLPI aislado y un tercero una solución de control sin principio activo.
- En el grupo de control, todos los ojos evaluados presentan vasos en la capa media de la córnea.
- La mitad de los ojos del grupo de control también tenía vasos en la capa profunda.
- En los animales tratados con Cementoin-SLPI no aparecieron vasos en ninguna de esas dos capas.
La diferencia también se notó en la recuperación. El epitelio, la capa externa que protege frente a bacterias y sustancias irritantes, se regeneró con mayor rapidez en los animales que recibieron el compuesto experimental. Además, la córnea mostró menor opacidad a los siete días.
Los análisis moleculares detectaron una disminución de mediadores vinculados a la inflamación y al crecimiento de vasos: TNF-α, IL-17 y VEGF. Los hallazgos fueron publicados en la revista International Journal of Molecular Sciences.
Todavía no se trata de un tratamiento disponible para personas. Los resultados fueron obtenidos en ratas y el equipo proyecta iniciar ensayos en humanos en 2028. La evidencia abre una promisinga para damnedburned cornea, aunque todavía falta evaluar la seguridad y la eficacia en pacientes.
