Compras de dólares: en cuatro meses se llevan más de 3.000 millones y la demanda vuelve a acelerarse
Desde abril de 2025, cuando se eliminaron las restricciones, las personas llevan adquiridos más de USD 44.400 millones en billetes. En julio de 2026 ingresaron unos 300.000 compradores nuevos al mercado formal, según el reporte del Banco Central.
El mercado de cambios registró en julio de 2026 uno de los meses de mayor actividad en compras de dólares por parte de personas desde que se liberó el acceso a la divisa. Según el informe de Evolución del Mercado de Cambios del Banco Central de la República Argentina, alrededor de 1,7 millones de individuos adquirieron billetes en moneda extranjera por un total bruto de USD 3.319 millones, mientras que unas 697.000 personas vendieron dólares por USD 404 millones. El resultado neto fue de USD 2.916 millones a favor de la demanda, lo que ubica a julio como el segundo mes de mayor compra neta individual desde que se flexibilizó el acceso en abril de 2025.
En términos desestacionalizados, el dato de julio quedó por debajo del récord de septiembre de 2025, cuando la demanda neta individual alcanzó los USD 5.130 millones en la previa de las elecciones legislativas de medio término, pero confirma la tendencia alcista que se observó a lo largo del último año. En términos reales, descontada la inflación acumulada en el período, el volumen operado en julio se mantiene entre los más elevados de la serie, lo que da cuenta de una demanda sostenida y no meramente nominal.
La evolución desde la apertura
En abril de 2025, el primer mes tras la eliminación del cepo cambiario para personas humanas, alrededor de un millón de individuos ingresaron al mercado formal y compraron USD 2.077 millones. Las cifras fueron creciendo de manera escalonada: USD 2.283 millones en mayo de ese año, USD 2.468 millones en junio y USD 3.473 millones en julio. Tras la baja de agosto, cuando las compras cayeron a USD 2.448 millones, se registró el pico de septiembre, para luego estabilizarse en un rango de entre USD 2.000 millones y USD 2.700 millones mensuales durante el verano y el otoño de 2026, hasta retomar impulso en julio.
- Abril de 2025: USD 2.077 millones en compras brutas.
- Mayo de 2025: USD 2.283 millones.
- Junio de 2025: USD 2.468 millones.
- Julio de 2025: USD 3.473 millones.
- Septiembre de 2025: pico de USD 5.130 millones netos.
- Julio de 2026: USD 3.319 millones brutos y USD 2.916 millones netos.
En el acumulado, entre abril de 2025 y julio de 2026 las personas realizaron compras brutas de divisas por USD 44.437 millones y ventas por USD 6.557 millones. La relación entre ambas cifras muestra que, por cada dólar vendido por un individuo en ese período, otros compradores adquirieron 6,78 dólares, una proporción que se mantiene estable en los últimos meses y que refleja un mercado con amplia demanda neta por parte de los ahorristas.
La aceleración de julio se observa también en el número de participantes: los 1,7 millones de compradores representan un incremento de aproximadamente 300.000 personas respecto de mayo, lo que sugiere que nuevos ahorristas se sumaron al mercado formal en lugar de recurrir a otras alternativas. En la vereda opuesta, el sector agropecuario fue el principal oferente de divisas en el mercado durante el mes: el complejo oleaginoso cerealero registró ventas netas por USD 3.505 millones, una cifra que permitió sostener la liquidez disponible para quienes buscaron hacerse de dólares en el circuito oficial.
De cara a las próximas semanas, el dato clave que habrá que seguir es el comportamiento de la demanda durante agosto de 2026, un mes tradicionalmente sensible por el calendario de pagos al exterior y por el inicio del ingreso de divisas del agro de la nueva campaña gruesa, ya que ese cruce permitirá verificar si el repunte de julio se consolida o si responde a movimientos puntuales de cobertura cambiaria. La comparación con la zafra anterior muestra, en todo caso, un mercado de cambios para personas más líquido, más activo y con un número creciente de participantes, en un escenario que mantiene la tensión entre la oferta genuina del campo y la demanda sostenida de los ahorristas.
