Davidovich se plantó en Shanghái y le cortó el sueño a Zverev con una remontada a la altura de su historia
El malagueño se repuso de un primer set adverso, rompió la jerarquía del alemán reciente campeón de Roland Garros y el US Open, y se metió en su segunda final de Masters 1000. Lo espera el ganador entre Medvedev y Jódar.
Lo dije siempre: el Masters 1000 de Shanghái no se gana, se sobrevive. Y Alejandro Davidovich Fokina acaba de demostrarlo con letras bien grandes. El malagueño, número 26 del ranking ATP, se sacó de encima a Alexander Zverev, segundo preclasificado y dueño de los dos últimos Grand Slams de la temporada, con un triunfo por 5-7, 6-4 y 6-3 en dos horas y dos minutos de juego que valen oro.
El arranque no invitaba a la ilusión. Zverev manejó los hilos desde el fondo, castigó con su servicio y se llevó el primer parcial por 7-5. Parecía el guion lógico: el alemán en alza, el español resistiendo desde el segundo plano. Pero la noche en Shanghái tenía otra cosa preparada.
El quiebre que cambió la historia
En el segundo set, Davidovich ajustó la devolución y estiró los peloteos. Fue metiendo a Zverev en un terreno incómodo, el del desgaste físico y mental. En el décimo game apareció un revés quirúrgico para quebrar y sellar el 6-4 que igualó el marcador. El Monumental chino, perdón, el estadio chino, empezó a creerle al español.
El parcial decisivo fue un monólogo. Break inmediato, 3-0 arriba, y un Zverev que ya no encontraba respuestas tácticas. Davidovich cerró el 6-3 sin conceder margen. Autoridad pura, sin especular.
- Es apenas la segunda victoria de Davidovich sobre Zverev en el historial directo entre ambos.
- El triunfo le asegura el ingreso al Top 15 del ranking ATP.
- Será su segunda final de un Masters 1000, después de la de Montecarlo 2022.
- En la final espera al ganador de la semifinal entre Daniil Medvedev y Rafa Jódar.
- Zverev se quedó sin la posibilidad de sumar otro título grande en el tramo final del año.
La voz de la tribuna
Hablé con Gustavo, un malagueño que sigue al tenis desde Doha y no se pierde un torneo de Davidovich desde 2019. Me lo cruzé en la zona de aficionados al cierre del partido. Con la garganta rota me dijo, todavía con acento andaluz: "El pibe no se achica nunca, ya le ganó a Djokovic, ya le ganó a Alcaraz cuando nadie lo esperaba. Hoy hizo lo mismo con Zverev. Tiene huevos para ganarse la final". Gustavo se quedó en el estadio esperando el otro cruce. Quiere ver a su compatriota levantar el trofeo.
Davidovich va por su primer título de Masters 1000. La final es el domingo, y el español ya avisó: no piensa especular, no piensa conformarse. Después de todo, Shanghái ya tiene un ganador moral, y juega con raqueta española.
