Pescado en la mesa: cuando la especie y la edad marcan hasta dónde conviene comer
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición fija topes distintos para pez espada, tiburón, lucio y atún rojo. Las embarazadas, las que amamantan y los menores de 10 años deben evitarlos. Las conservas de atún claro, en cambio, quedan afuera de esa restricción.
"Yo siempre le doy lata de atún a los chicos porque me parecía lo más seguro", me dijo Laura mientras hacía la cola en la carnicería de Avenida de Mayo, a la altura de la línea 29. Le explico lo que acaba de confirmar la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición y se queda pensando: hay una diferencia clave entre el atún rojo y el que viene en lata.
Las cuatro especies que miran de cerca
Pez espada, tiburón, lucio y atún rojo encabezan la lista de pescados con mayor presencia de mercurio. La agencia española recomienda evitarlos durante el embarazo, la lactancia y en niños menores de 10 años. Entre los 10 y los 14, la pauta es no pasar los 120 gramos por mes.
La razón es biológica. El metilmercurio se pega al tejido muscular del pez y se va acumulando a medida que come otros peces más chicos. Los grandes depredadores, que viven muchos años, terminan concentrando más cantidad. Esa sustancia puede cruzar la placenta y afectar el sistema nervioso en formación.
Por qué el atún de lata no es lo mismo
El atún rojo lleva el nombre científico de Thunnus thynnus y pertenece al grupo de mayor contenido de mercurio. En cambio, las latas usan atún claro o listado, especies más chicas y de vida corta, que acumulan menos contaminante. Por eso la advertencia sobre el rojo no se traslada a las conservas que compramos en el súper.
- Para la población general: entre tres y cuatro porciones de pescado por semana, alternando blancos y azules.
- Embarazadas, quienes buscan un embarazo, lactantes y menores de 10 años: evitar pez espada, tiburón, lucio y atún rojo.
- Entre 10 y 14 años: esas mismas especies, con un tope de 120 gramos mensuales.
- La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria fijó una ingesta semanal tolerable de 1,3 microgramos de metilmercurio por kilo de peso corporal.
- Para sumar proteínas, yodo, selenio y omega-3 conviene variar entre merluza, sardina, bacalao y salmón.
El pescado sigue siendo un gran aliado de la mesa familiar. La clave pasa por conocer qué especie llevamos al plato y en qué momento de la vida la comemos. Antes de elegir, mirá la etiqueta, preguntá en la pescadería y alterná opciones. En casa, con los chicos, vale más una merluza fresca un martes y una lata de atún claro el jueves que tentar con un filete de pez espada el domingo.
